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LIBROS DE HINOJAR
Ningún otro documento aporta mayor información a las comunidades locales que los libros de su juzgado y con mayor notoriedad de su parroquia. Sin embargo las pequeñas aldeas no brindan las condiciones mínimas para su conservación y seguridad viéndose obligadas a ceder sus fondos a entidades de mayor rango. Así el 8 de Enero de 1979, se suprime el Juzgado de Paz de Hinojar del Rey, incorporándose al de igual clase de Huerta de Rey, donde se trasladan los libros de nacidos desde 1873 a 1982. En 1975, D. Segundo García de Sierra y Méndez, Arzobispo de Burgos, había ordenado ya transferir los archivos parroquiales de los pueblos burgaleses, de una antigüedad superior a cien años aproximadamente al Archivo General Diocesano. Era párroco asistente de Hinojar del Rey D. Ismael Cabornero Cabornero. Los archivos parroquiales surgen oficialmente en toda la Iglesia Católica de las disposiciones emanadas en el Concilio de Trento, aunque casi dos siglos antes, se dan en España los primeros pasos en la formación de estos archivos. Las normas obligatorias son publicadas por decreto de Felipe II el 12 de julio de 1564. Gran parte de esta documentación no ha llegado hasta nuestros días. La falta de condiciones de conservación, incendios, desamortizaciones y, especialmente, las guerras han mermado este patrimonio cultural, que recoge parte de la historia de nuestro pasado. Algunas faltas entre 1851 y 1858 en los libros sacramentales y de matrícula se justifican por el Real Decreto del 8 de agosto de 1851 por el que se manda el empleo de las partidas sacramentales de papel sellado del Estado en lugar de los libros en uso. Entre los meses de Mayo a Noviembre de 2007 podemos ver en la Exposición de las Edades del Hombre que se celebra en Ponferrada un apunte de 1852 en uno de los Libros de Casados de Hinojar del Rey, medidas 330x220x10, cuando esta parroquia correspondía a Burgo de Osma, bastante fiel a la norma de D.Pedro de la Cuadra y Achiaga (1744-1750), que publica un Edicto el 24 de enero de 1747 «Que no asienten por cuenta de guarismos, ni castellana el dicho día, ni mes ni año, sino por letras, de manera que las partes estén sin abreviaturas». Algunos Prelados decretaron que los sacerdotes de aquellas parroquias afectadas por la destrucción de los ejércitos franceses, procurasen, a la mayor brevedad posible y por los medios más asequibles, formar nuevamente toda clase de cláusulas sacramentales sirviéndose de informes de personas de probidad e inteligencia, que pudieran aportar toda clase de datos. Los libros de Hinojar del Rey, según detalla D.Matías Vicario Santamaría en su obra «Censo guía de los archivos parroquiales de la Diócesis de Burgos», Pág. 272 son los siguientes: Libros de bautizados: 1630-1910 Libros de casados: 1628-1639; 1657-1893 Libros de difuntos: 1623-1892 Libros de fábrica: 1654-1734; 1780-1879 Libros de matrícula: 1871-1875; 1914-1933 Libro de la Cofradía de la Vera Cruz 1706-1891 Libros de la Cofradía del Santísimo Sacramento: 1695-1896 Libro de la Cofradía del Santo Cristo: 1722-1918 Libro de la Cofradía del Rosario; 1721-1793 Libro de la Cofradía de San Sebastián y San Fabián: 1745-1926 Libro de Tazmías: 1685-1838 Confirmación por Felipe III de un privilegio de Juan II de 1454 en favor de las villas de Behetría de Castilla para que los escuderos e hijosdalgo no moren en dichas villas, sino solamente los labradores pecheros y clérigos: 1618 Concordia de funerales entre el cura y los vecinos: 1766 Documentación de la obra en la ermita de Nuestra Señora de Buezo; 1910-1915 Documentación de apeos, censos, testamentos, aniversarios, cementerio, casa rectoral, obras, inventarios, sermonarios, expedientes matrimoniales.
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